lunes, 7 de noviembre de 2011

MAX Y EL MADROÑO

En esta cabaña tan bonita vive Max con toda su familia. 
Su mamá, su papá...¡y su hermana!. Lleva coletas...¡mira qué guapa!.
Max juega en el bosque con su hermana. Sopla mucho viento esta mañana.
¡Qué bonito, el bosque se desnuda! Las hojas bailan y nos saludan.


Como al fin ha llegado el otoño papá propone coger madroños.
¡Unos rojos y otros amarillos! Coger madroños no es tan sencillo...
Max ha visto uno, ¡está muy alto!, y no lo alcanza ni con un salto.
¡Ah, vaya chasco que se ha llevado!. Parece que Max está enfadado.


Pero entonces le dice a papá: -¡Solo no puedo! ¿Me ayudarás?.
-¡Los dos juntos lo conseguiremos!. Formamos un equipo muy bueno.
Papá sube en sus hombros a Max. -¡Qué alto soy, ya puedo llegar!.
Entre los dos han llenado el cesto. -Y con tantos madroños, ¿qué haremos?

.
Los papás cocinan en el horno ¡un sabroso pastel de madroños!.
-¡Hum, qué merienda tan deliciosa! Dice la hermana que es muy golosa.
-Este pastel es requetebueno, ¡está para chuparse los dedos!.
¡Ñam! Y ya solo queda un bocado, porque este cuento se ha terminado.





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